MI EXPERIENCIA
EN BIENSIENDO.
Gracias infinitas, querida Liz, por haberme
invitado a este maravilloso taller. Ha sido una gran bendición el escuchar y
participar en las exposiciones a lo largo, para mí, no solamente de una semana,
sino de todo un mes. La reconexión con mi espíritu, mi cuerpo y mi mente, me ha
llevado a reconocer mis emociones para evitar el autojuicio -aunque eso
precisamente es algo en lo que estoy trabajando y continuaré haciéndolo-
cultivar la atención relajada y reaprender a respirar, para conseguir el
equilibrio.
No sé si en un texto quepan suficientes muestras de
gratitud para con Liz, Carlos, y todo el equipo y especialistas que lo hicieron
posible, porque el reconocer que incluso yo misma, soy un ser en constante
cambio, me ayuda a distinguir actitudes de crítica sobre mí, y darme cuenta que
en ocasiones, he logrado manejarla, así que ¡Gracias!
"Biensiendo" llegó a mí en una de las épocas con
mayor carga laboral, es por eso que la mayoría de las ponencias las he visto
por Facebook y de a poco. En un principio me sentía abrumada por no
poder estar presente en ellas, incluso me perdí, por ejemplo, la de danza. Pero
ahora veo que es una bendición el disfrutarlas y saborear cada una de a poco,
como un buen vino.
También me ha ayudado a darme cuenta que mis padres
me dieron el inmenso regalo de la gratuidad en cada situación, y que soy una
persona enormemente bendecida por ello. Me falta trabajo en mi relación con
ellos para restablecer nuestro vínculo amoroso, aunque también hice conciencia
de todas las maravillosas actitudes que de ellos aprendí…y cuáles prefiero
identificar para no repetirlas. Validar y dar voz a mi niña interior. ¡Gracias
otra vez!
Ya quiero conseguir también la literatura que en
estas pláticas han estado recomendando, he pensado también durante ellas, en
personas a quienes les vendría de maravilla integrarse a la Segunda
Temporada de "Biensiendo", y se los estoy haciendo saber. ¡Me ha gustado
tanto, que incluso lo he comenzado a aplicar con mis niños! (Soy maestra de
Artísticas, en preescolar).
El
reflexionar que cada uno de nosotros somos un eslabón en la cadena de la vida,
que tan importante soy yo como cada una de las personas que me rodea, ser
consciente de en quién me recargo -y en qué circunstancias lo hago- y quién se
recarga en mí, identificar esas situaciones y encauzarlo mejor. Ser consciente
también del autocuidado, pero ahora sin juzgarme por no hacerlo como me
gustaría, sino desde el amor.
Los consejos y frases que no solamente estoy
aprendiendo con los especialistas, sino con los compañeros en cada
participación durante las exposiciones, enriquecen mi vida enormemente ¡Muchas
gracias!
Y la conexión y relación con Dios desde el amor, es
algo en lo que ya desde hace varios años estoy realizando, pero ahora el
concientizarlo me hizo muy feliz.
Me parece que todo se resume a SER CONSCIENTE, y de
ahí se derivan la gratitud, el amor, el reconocimiento y autoconocimiento del
bien, las cualidades, la comunicación, el respeto y el valor. ¡El reconocer a
mis seres queridos que han luchado contra el cáncer de una manera tan valiente
y plena de amor, no me hace más que dar gracias!
El ser consciente que la PAZ es activa, un
movimiento que promueve el diálogo no solamente con los demás, sino conmigo
misma, me despierta a proponer un tema para su próximo "Biensiendo":
¿CÓMO RELACIONARSE SANAMENTE*?
Aquí me refiero a todo tipo de relaciones,
familiares, románticas, laborales, en un mundo donde hay diferentes niveles de
toxicidad, y poder vivir en equilibrio. No se trata de aguantar y continuar
con relaciones tóxicas, sino que reconozco que en todos lados hay personas
con ciertas características dañinas, y me gustaría saber cómo manejar esas
situaciones. Por ejemplo, me ayudó aprender que “guardar silencio antes de
responder, ayuda a la asertividad”.
Nuevamente gracias, gracias, gracias infinitas por
este maravilloso programa, hecho desde el amor.
MARÍA EUGENIA GUEVARA NÚÑEZ.
marugn12001@gmail.com



